17.9.16

Lo que no requiere de facultades legislativas


Valoro la voluntad de legislar, reglamentar inteligentemente y desreglamentar lo contraproducente, pero pienso que también hay que darle mucho énfasis a mejorar continuamente lo que se puede hacer incluso con la normatividad existente o fácilmente modificable. Todo cambio y mejoras bien hechos, facilitarán otros mientras no perdamos el impulso. Y eso debemos lograrlo principalmente con estímulos, que incluyen ambientes de trabajo positivos y colaborativos, reconocimientos oportunos y a veces mejoras pecuniarias, y con sanciones justas centradas en quienes fomentan o toleran negligentemente las infracciones e ineficiencias. En esto es clave colocar en puestos de mayor responsabilidad y de mando medio a las personas más aptas para ello, con la mejor calificación profesional y/o experiencia (que vale más que muchos cartones), independiente de su filiación política o afinidad personal, lo que se ve facilitado, si se lo proponen los ministros, por el carácter minoritario del partido de gobierno.
El gobierno hará bien en mantener y mejorar los programas sociales existentes, con énfasis en el fortalecimiento de capacidades y la cooperación, con sistemas de control serios, y solo agregar algunos que ataquen problemas diferentes o de manera significativamente diferente, que no se puede lograr con modificaciones en los previos.
En todo lo que las afecte directamente, hay que organizar una participación informada e inteligente de la población, tanto rural como urbana, tratando de entender sus intereses reales y sus sentimientos, además de contrarrestar a quienes buscan solo aprovecharse de estos.
Aunque lo económico es la base, el desarrollo y el propio crecimiento económico requieren también avanzar en el campo cultural, al que se tiene que dar más énfasis y mayores recursos, facilitando y estimulando la acción en ese plano de la sociedad civil y de las instituciones educativas y culturales. Eso exige superar el economicismo, la primacía reduccionista y simplista de lo económico sobre toda otra consideración, que permea el Estado y la sociedad, no solo por culpa de los economistas. Lo tenemos en el afán de ganancias sin escrúpulos, excesivas y de corto plazo de personas, negocios y empresas de todo tipo y tamaño, en la mezquindad en las relaciones interpersonales, en ingenierías e intervenciones sociales y en la priorización de metas y resultados económicos en muchas políticas públicas.
Es fundamental contrarrestar el economicismo lo más posible en todas las políticas y programas concretos -comenzando por plantearse la pregunta-, y también en la ampliación o reforzamiento de las temáticas no principalmente económicas o más urgentes.
Necesitamos una mayor inversión de calidad en ciencias básicas y aplicadas de todo tipo, en alianza con lo más avanzado en el mundo, con cooperación no solo económica sino en métodos y resultados, así como intercambios de personas, sin exigencia de rentabilidad económica, pero premiando los resultados que contribuyan en la práctica a mejoras económicas, sociales y culturales.
A título de ejemplos de otras iniciativas deberíamos instaurar y dotar de mayores recursos a premios culturales, promover más concursos culturales de todo tipo, como música, danza, teatro, cine, y fortalecer las entidades relacionadas; además ampliar considerablemente las capacidades y los proyectos de arqueología -no solo de la prehistoria-, cooperando con entidades y proyectos del exterior, propiciando la museología moderna, fomentando los laboratorios necesarios; eso tendrá impactos positivos para nuestra identidad nacional y en las poblaciones cercanas, en su conciencia y autoestima, y en aumento del turismo cultural. Lo mismo vale para los estudios históricos con énfasis en sus contextos sociales, políticos y geográficos. En todo deberíamos tener fondos de contraparte para inversiones de calidad desde el exterior.
Todo ello debería encargarse a entidades autónomas, sujetas a políticas de Estado y no por período gubernamental, con independencia en sus decisiones sustantivas, supervisadas respecto del cumplimiento de sus normas de funcionamiento por una superintendencia autónoma, igualmente supervisada por Contraloría.
Debería desarrollarse una política amplia y con muchos recursos respecto del otorgamiento de becas internacionales por concurso, en alianza con entidades educativas y de investigación, así como fundaciones con esos fines de todo el mundo.

Confío en la seriedad de los propósitos y en la calificación de quienes nos gobiernan, y nos corresponde a todos colaborar en su mejor orientación, aplicación y éxito, con observación, propuestas y críticas constructivas, además de participación en persona, de ser posible.

14.9.16

Crecer más rápido y mejor

Comentarios al pedido de facultades legislativas de parte de Fernando Zavala

Todos, o casi todos, coincidimos en la necesidad de crecer también económicamente para lograr un mayor bienestar de todos, a la vez que una disminución de los desequilibrios extremos en la distribución de la riqueza; y que para eso se requiere de empatía y eficacia, dos cualidades en que nuestro presidente del Consejo de Ministros destaca, por vocación y por experiencia.
Estoy de acuerdo con promover la formalización de los negocios, facilitándola, pero, basándome también en los planteamientos de Richard Webb, considero que solo para una parte de los formalizados y de quienes dependen de ellos esto significa una mejora, y como país tenemos que buscar un equilibrio entre formalización y aprovechamiento de lo positivo de la informalidad, que canaliza enormes energías y moviliza grandes recursos, beneficioso para los sectores más pobres de la población e incluso para capas medias, a la vez que reduce la presión salarial a las empresas formales. Muchos pequeños negocios no tienen en la actualidad ninguna posibilidad real de formalizarse sin quebrar. Por eso debemos darle a la formalización un horizonte adecuadamente largo. Hay que tener en cuenta además que forzar la formalización solo aumentará la corrupción y el descontento.
Tanto para la gente como para la economía, incluida la formalización, están entre lo más significativo la anunciada simplificación y estandarización de trámites administrativos, con poda de lo superfluo y énfasis en lo significativo, lo que permitirá además reducir la burocracia inútil y fortalecer la útil.
En todo habrá resistencias activas y pasivas, incomprensión, no saber cómo hacerlo y la comisión de errores, pero poniéndole prioridad, reclutando a profesionales con experiencia de gestión pública y privada y atreviéndose a romper algunos huevos puede ser un colosal avance para el país y para nuestro crecimiento.
En realidad no podremos garantizar la seguridad de todos los ciudadanos y todos los emprendimientos económicos (que de ambos se trata), sí reducir significativamente los índices de criminalidad con medidas preventivas, disuasivas y de castigos justos proporcionales al tipo y grado de delito cometido, centrándose en las asociaciones criminales y mafias. Eso debe aplicarse con igual firmeza a los delitos de cuello blanco, comenzando, como se señala, con la lucha contra el lavado de activos y el financiamiento de terrorismo, además de la lucha contra las mafias del narcotráfico. A eso contribuirá la creación de la Autoridad Nacional de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Datos Personales, así como de la Procuraduría General del Estado, con autonomía funcional, técnica y administrativa, y con selección de los procuradores a través de un concurso público. No se menciona la educación, quizá por considerarla bien encaminada y no necesitar por ahora cambios legislativos, pero incluso en el tema de seguridad vale la pena relacionar la reducción de criminalidad a futuro a una educación que forme no solo mejores profesionales, técnicos, trabajadores y tantas otras categorías de personas, sino también mejores personas y ciudadanos, menos proclives al delito o con menores carencias que los empujen hacia eso, proceso que comienza desde la cuna y la primera infancia.
Es fundamental la importancia asignada a agua y saneamiento, que, además de indispensables para mejorar la salud y para el bienestar, impulsarán las industrias conexas, las ingenierías, así como la descentralización económica nacional y de Lima Metropolitana.

No tenemos tiempo que perder, saludo la sensación de urgencia y la decisión de actuar en consonancia, con prisa pero a paso pausado y firme, con la transparencia anunciada e institucionalizada, en los planes, las ejecuciones, los concursos y los nombramientos, asociando el Estado, donde resulta positivo, con las empresas y otras entidades probas nacionales y extranjeras, ampliando alianzas y reduciendo resistencias, con la seriedad y humor característicos de PPK.

11.8.16


Greenpeace, premios Nobel y transgénicos

11.8.2016


Recientemente un impresionante número de premios Nobel -más de cien-, principalmente de Ciencias Naturales, ha lanzado un manifiesto exhortando a permitir la producción de arroz dorado, un transgénico -TG-, para reducir la falta de vitamina A que produce ceguera y muerte en cientos de miles de niños cada año. El arroz dorado, creado hace más de quince años por científicos suizos, contiene betacaroteno, que el cuerpo humano transforma en vitamina A. Ha sido mejorado para aumentar el contenido de betacaroteno, de modo que una cantidad menor de arroz proporcione la vitamina A necesaria, unos 150 gramos de arroz cocido. Los nobeles pueden estar equivocados, pero hay que tomar en serio su pronunciamiento. Personalmente no dudo de su buena fe y de la de muchos científicos dedicados a los TG pensando que están haciendo un bien a la humanidad. Sí dudo de la buena fe de muchos de sus ejecutivos.
Ante la resistencia de organizaciones internacionales, incluida Greenpeace, y de gobiernos, las grandes empresas han decidido liberar las semillas, sin costo, para organizaciones que atienden la demanda de pequeños productores, lo que ha sido interpretado -y lo es, obviamente-, como un acto de relaciones públicas ante la fuerte resistencia contra transgénicos en general. Pero que lo sea, no justifica rechazarlos. Si cediendo campo en el caso del arroz lograran un vuelco en la opinión pública y científica mundial, ganarían respecto de los cultivos que les son más importantes por la gran extensión de gran parte de sus cultivos, lo que hay que seguir contrarrestando. El arroz suele ser cultivado más por pequeños agricultores que tienen menos recursos para pagar los altos precios de las semillas y del paquete tecnológico que las acompaña.
Es un tema candente que exige una toma de posición de quienes estamos relacionados con la agricultura y la alimentación, y de todo político responsable.
Concuerdo con Greenpeace en que los TG en general no son la solución al hambre en el mundo (aunque eventualmente podrían contribuir a aliviarlo). Incluso la mayor parte de la producción de TG no se destina a la alimentación humana. La principal causa del hambre aún muy generalizada es la desigual distribución de los recursos, también de los alimentos. La agricultura sin transgénicos tiene teóricamente la capacidad de alimentar a toda la población mundial, incluso la adicional por lo menos hasta 2050, si se cambia la distribución de los alimentos y se reduce significativamente la cantidad de alimentos destruidos en toda la cadena de producción y distribución debido a la cultura del desperdicio. En la práctica se requerirá de muchos cambios políticos, económicos y culturales para que esto suceda, de modo que sí hay necesidad, en ese camino, de intensificar más la agricultura, con productos mejorados sin transgénesis, mejores tecnologías y mejor organización de la producción y del mercado, y con aumento creciente de la proporción de agricultura ecológica u orgánica y sus variantes.
Aprecio que Greenpeace declare que no se opone a la biotecnología por principio: “(por ejemplo, apoyamos la selección asistida por marcadores) ni a la investigación y uso de transgénicos siempre y cuando se haga en ambientes confinados y sin interacción con el medio ambiente. Por ello, no nos oponemos a las aplicaciones médicas de los transgénicos, como puede ser por ejemplo la producción de insulina a partir de bacterias transgénicas.” “Greenpeace sí se opone a la liberación de transgénicos al medio ambiente porque los transgénicos (plantas, animales, microorganismos) son organismos vivos que pueden reproducirse, cruzarse y provocar daños irreversibles en la biodiversidad y los ecosistemas.” Llama la atención que no se refieran a su efecto en la salud humana, seguramente por estar enfocados en lo ambiental.
El enfoque de Greenpeace y otros los lleva a aplicar el principio de precaución, lo que comparto, considerando además que no está probada la inocuidad del consumo de TG. ¡Cuántas sustancias alimenticias y para otros usos, incluso medicinales, han sido presentadas y defendidas a rajatabla como perfectamente seguras y han terminado siendo prohibidas mundialmente por ser gravemente dañinas y hasta mortales! Hay que reconocer que por ahora no está definitivamente comprobado que causen daño, pero no olvidar que la Organización Mundial de la Salud -OMS-, entre otros, plantea que todavía faltan muchos estudios para estar seguros de la inocuidad.
En los países de América que permiten la producción de TG -principalmente Estados Unidos, Argentina, Brasil y Canadá- la producción TG está teniendo efectos muy negativos para los trabajadores y para las plantas circundantes, tanto cultivadas como silvestres, por su asociación con agroquímicos -herbicidas y pesticidas- producidos por las mismas transnacionales, con aplicación intensificada. Y es un motor para la deforestación y la expansión de monocultivos gigantescos.
Aunque podría ser parte del conflicto de mercado de productos agropecuarios entre Estados Unidos y Europa, como señalan algunos, la precaución me lleva a alinearme con la Unión Europea, que solo ha autorizado la producción de un par de TG, así como con sus 17 países y cuatro regiones de otros, que han prohibido incluso estos aprobados en general.
Para un sinfín de mejoras de los productos agropecuarios no hay necesidad de utilizar ingeniería genética, ya que el fitomejoramiento convencional, que debería recibir un nivel mucho mayor de recursos que lo destinado a la investigación de los TG, tiene logros notables sin el peligro de sus efectos negativos, y el énfasis en la alimentación no debería estar en un solo producto sino en la diversificación con otros productos asequibles. Hay que reconocer que para muchas personas eso todavía no es una opción real, especialmente en países en que el arroz es casi el único alimento para la población más pobre.
No tendríamos las dudas que suscitan los TG en general si los estados y fundaciones no dependientes de las transnacionales destinaran mucho más recursos a la investigación por entidades independientes de las transnacionales y de los gobiernos de turno, comenzando por los grandes centros internacionales para el desarrollo de los principales productos agrícolas alimenticios. En el caso del arroz el Instituto Internacional de Investigación en Arroz -IRRI, por sus siglas en inglés- ha aprobado el arroz dorado, lo que pone a ese TG en una posición singular que, dado su potencial, obliga a una revisión del caso, que descarte injerencias indebidas de las transnacionales.
He tratado de encontrar en la página web del IRRI la fundamentación de su posición, pero solo encuentro un breve enunciado. ¿Serán tan insensibles al interés mundial?
Lamentablemente las críticas, la desconfianza y el rechazo a la información sesgada y con frecuencia tergiversada, con total falta de transparencia, de muchas transnacionales, son justificados. Lo mismo vale para su resistencia, con todo tipo de medios, incluso ilícitos e ilegales, a la obligación de informar a los consumidores sobre la presencia de TG en los productos finales, para que puedan decidir si quieren correr los riesgos denunciados. Acaban de agregar una evidencia más: no permitieron la entrada de representantes de Greenpeace a la rueda de prensa de los nobeles.
Como país hacemos bien en no aceptar la producción de TG, tanto por precaución alimentaria y ambiental, como por el rechazo a los TG en parte importante de nuestros mercados de exportación. Y es justa, por transparencia, y ahora legal, la exigencia de indicación -legible- en el etiquetado, de la presencia de TG en los productos en el mercado. El nuevo Gobierno debe acelerar el cumplimiento de lo legislado sobre moratoria a los TG y su etiquetado, y encaminarnos a ser realmente un país libre de TG.


8.8.16

Nos envuelve un complejo panorama mundial

8.8.2016


Espero que, a pesar de los muchos síntomas de retroceso y desintegración del sistema político mundial, terminen primando las fuerzas más razonables y progresistas, tanto en lo político como en lo económico-social, y, especialmente, en lo cultural. Siguiendo las recientes convenciones de los dos grandes partidos norteamericanos, sentí primero un mayor temor de una victoria de Donald Trump, candidato republicano, impresentable y de propuestas en parte terribles, pero luego, confianza en una victoria demócrata a partir de la unificación de sus fuerzas tras la candidata mejor preparada para el cargo.
Quién preside a la mayor potencia mundial, felizmente mal que bien comprometida con un sistema democrático, nos atañe a todos. Considero los valores y las propuestas de Hillary Clinton en general compartibles. Solo discrepo con su rechazo, bajo presión de Trump y del radical Bernie Sanders, su rival en las primarias, a través de la opinión pública, a la ratificación del TPP, el acuerdo transpacífico de cooperación económica negociado durante un lustro. Este por supuesto, tiene sombras además de luces, pero es globalmente más bien positivo tanto para Estados Unidos como para los demás países y para la densificación de los lazos internacionales, mérito del gobierno de Barack Obama. En general la densificación del comercio no solo es favorable en lo económico -aunque con múltiples y dolorosas excepciones-, sino que favorece el desarrollo cultural y la paz.
Confío también en que Europa logrará mantener y fortalecer su unidad frente a las fuerzas retrógadas y disruptivas, gracias a liderazgos y electorados sensatos de centro e izquierda. El Brexit, la para mí inesperada salida de Gran Bretaña, es un serio traspié, pero no una estocada mortal.
Mi enfoque optimista del desarrollo de la humanidad, a pesar de retrocesos terribles, se ve reforzado con la lectura de excelentes libros sobre el nacimiento de Estados Unidos como nación, en revolución contra el dominio inglés, y sobre la sanguinaria guerra de secesión en torno al problema de la esclavitud, en que varias veces el triunfo de las fuerzas progresistas parecía extremadamente dudoso, pero se produjo -eso sí, a un costo enorme de vidas. También por una revisión de otros aspectos de la historia universal, en que, a la larga, han ido ganando y aumentando fuerzas las posiciones más progresistas en todos los niveles. Posiciones que, hasta hace décadas, eran frágiles o impensables, se están imponiendo en cada vez más sociedades, con limitaciones y retrocesos que confío terminarán produciendo reacciones de avance.
Tendremos que convivir durante mucho tiempo con ataques mortíferos de ISIS -el Estado islámico- y otras organizaciones terroristas, principalmente islámicas, hasta que pierdan su capacidad de envenenamiento de mentes juveniles y ganen mayor peso los mahometanos moderados.
En general debe mantenerse o lograrse el carácter laico de los estados, de separación respecto de cualquier iglesia, de modo que sus posiciones, en parte reaccionarias, sean tema de creencias personales y no de imposición al conjunto de la sociedad, y que se facilite un peso creciente de sus planteamientos positivos.
También nos tocará seguir luchando contra una derecha política extrema fortalecida y soportar las agresiones de individuos desquiciados, sin filiación religiosa o política.



5.8.16

Nuestro país seguirá mejorando,más rápido y con menos traspiés

5.8.2016

Con la designación de su gabinete y sus primeras declaraciones -salvo algún exabrupto-, PPK está iniciando bien su período presidencial, confirmando mis expectativas de ser – de lejos- la mejor opción. Ha confirmado su compromiso con un desarrollo más inclusivo, con disminución de la inseguridad y combate efectivo a la corrupción. Suele ser optimista, a veces excesivamente, con un toque de ingenuidad y espontaneidad, lo que inyecta aire fresco en nuestra política, pero, si logra al menos avances significativos en algunos campos y, como espero, un notable cambio de ritmo y, en varios aspectos, de tendencia. Es notable el ejemplo al país de los ejercicios físicos.
Considero una señal positiva la designación de algunas personas que han tenido cargos de peso en anteriores gobiernos, señal y estímulo de una política de Estado más allá de los períodos gubernamentales. Destaco a Fernando Zavala, Presidente del Consejo de Ministros, y a Carlos Basombrío, Ministro del Interior, a quienes conozco de cerca y considero personas íntegras, muy capaces y especialmente bien preparadas para su cargo. Agrego la designación, por Alfredo Thorne, Ministro de Economía, de Richard Webb, nuestro más destacado y lúcido economista, como asesor.
Espero de todos los ministros/as mejoras en la gestión, al menos pequeñas, en todo, y profundas, en algunos temas y entidades claves a su cargo.
Les/nos deseo éxito.
Y me gustaría ver, para dar un ejemplo, una superación del enfoque limitado del propio PPK respecto de la educación, en que solo menciona construcción de colegios, cuando, lo que se necesita, es una profunda reforma. Es loable la continuidad del ministro de Educación, Jaime Saavedra, conductor de reformas positivas, uno de los méritos del gobierno de Ollanta Humala, aunque demasiado superficiales, y de un gran aumento del presupuesto educativo. Propongo encargar a nuestro más notable educador, León Trahtemberg, la dirección de un proyecto especial, autónomo, con recursos significativos, de aplicación experimental de sus propuestas en todas las regiones, conjugando esfuerzos de un segmento del aparato educativo estatal y de las iniciativas privadas más avanzadas, de modo de generar más experiencia y visibilizar sus efectos para una profundización general de la reforma más adelante.
Espero que se haga realidad, al menos en cierto grado, a pesar de señales contrarias, el compromiso de Luz Salgado, presidenta del Congreso, de no tener una actitud de obstrucción.
El contexto mundial es complicado, pero podemos aprovecharlo a nuestro favor y contribuir a mejorarlo.


31.5.16

¿Por qué PPK sí y FUJIMORISMO no?

Alfredo Stecher

Por qué sí por PPK


De lejos lo más importante es que:

1.     ha heredado de su padre, médico de personas sin recursos, y de su madre, comprometida con su país de adopción, espíritu de servicio público, tratar de darle algo importante al país que lo vio nacer, crecer y desarrollarse
ella no del suyo
2.     sabe y tiene experiencia de gestión, privada y pública
ella ninguna
3.     ha sido el que hizo lo más positivo en economía y en la dirección del Estado durante el gobierno de Toledo, que nos ha encaminado hacia lo mucho que sí hemos avanzado como país y sociedad, a pesar de todo
ella nada
4.     conoce lo que es una buena empresa, lo importante que es encauzarla bien y controlarla adecuadamente, y de qué pie cojea, pero también cómo son las malas y las aún peores, y lo que hay que hacer con ellas –y no le temblará la mano
ella en absoluto
5.     tiene un equipo de primera que sabe que la seguridad ciudadana y de los pequeños negocios exige una reforma total de la Policía con sueldos dignos y un freno a la corrupción del Poder Judicial, y cómo hacerlo, y cuán peligroso es para la ciudadanía y al país encargarle eso, salvo situaciones excepcionales, a los militares, que tienen otras funciones y otra formación
el de ella no lo respeta
6.     se ha preocupado tanto de hombres como de mujeres
ella también, pero para utilizarlas.
Además:
·       es multimillonario, con su esfuerzo e ingenio (incluido lo criollo) - se sabe cómo lo ganó-, no necesita ni busca dinero
·       tiene más defectos de lo que me gustaría, pero no es ni deshonesto ni mentiroso ni soberbio
·       no es parte de una mafia y, una vez termine, su partido seguirá existiendo, si su gobierno ha sido bueno, y, de lo contrario, se irá disolviendo como el toledismo y el humalismo, pero no nos amenazará por las siguientes décadas como otros populismos de careta progresista, pero desastrosos como el primer gobierno de Alan García (que felizmente recapacitó)
·       es lento para defenderse, pero inteligente para pensarlo, y no picotea al adversario como si fuera presa de ave de rapiña.

A algunas personas les provoca abstenerse, lo que, en este caso, sería una
terrible irresponsabilidad.

Falta poco para ganar
esta decisiva batalla por la Democracia
y por un país cada vez mejor
con el esfuerzo de todos y todas
y con el apoyo de un gobierno inteligente

Si está de acuerdo en lo esencial,
propongo que lo difunda,
todo o en parte, o algunas ideas, con o sin mi nombre,
se trata de dar la pelea, no me importa figurar.

Hay que tratar de ganar uno por uno
el voto de cada persona que duda o vacila.


30.5.2016

25.5.16

¡Qué miedo que esa señora pueda llegar a ser nuestra presidenta!


25.5.2016

No se trata de la expresión del susto de un machista contumaz – que los hay, y muchos-, sino la exclamación espontánea de una señora amiga mía, de extracción y residencia en un barrio popular, al preguntarle qué le pareció el debate presidencial. En la víspera había estado indecisa, con parte de la familia por PPK y otra por Fujimori (algo que debe estar pasando a muchas.
He tenido una sensación similar, algo que espero que cale, repensándolo, tanto en quienes ahora le están dando ventaja a ella, como en quienes aún estaban indecisos o pensando expresar su voto de desilusión o protesta en blanco o viciado, un error terrible en estas circunstancias.
No es que yo dudara por quién votar, porque el compromiso con la democracia para mí es básico. Pero sí había dado a Keiko el beneficio de la duda después de su intervención final y compromiso solemne para la primera vuelta, en el sentido de observar durante el quinquenio que viene si su compromiso era real, algo que sería positivo para nuestro país.
Pero no, resultó ser un show efectista. La mansa paloma se convirtió como por arte de magia en una arpía, animal mitológico con rostro de mujer y cuerpo de ave de rapiña, picoteando a PPK, cual alumna aplicada de sus asesores, con mentiras y acusaciones terribles en vez de plantear propuestas. Keiko A se convirtió en Keiko B, desdiciéndose para mal.
Lo central que resulta conteniendo la mochila pesada de Keiko es una caja de Pandora de la que, desde la Presidencia, saldrían ataques demoledores a nuestra institucionalidad ya debilitada, en especial hacia el Sistema Judicial que quieren controlar para no tener que responder de los delitos por los que ya están siendo investigados. La firmeza que ella mostraba ante personajes secundarios se desvaneció cuando se trató de su al parecer principal cómplice financista.
Como a muchas otras personas me ha desilusionado algo el desempeño mediocre de PPK como candidato, así como algunos planteamientos suyos con los que discrepo. Pero valoro:
  • ·       su experiencia y su capacidad de gestión durante medio siglo, tanto en el sector público como en el privado, mucho más positivo que negativo –algo clave para hacer las cosas bien desde la Presidencia
  • ·       su conocimiento real de sectores empobrecidos y marginales con los que ha trabajado desde joven, al igual que su padre, notable médico alemán con espíritu de servicio
  • ·       y, principalmente, su respeto por la democracia y las libertades ciudadanas, en el espíritu de Belaunde, que todos los gobiernos después de Fujimori han tratado de respetar.

Prefiero que podamos a través de PPK respaldar lo sustancialmente positivo para nuestro desarrollo y estabilidad, y poder oponerme, en democracia, a lo que me suscite discrepancias, acumulando fuerzas sociales y políticas para mejorar nuestras capacidades de avanzar en y hacia un desarrollo sostenible.

Y no tener que oponernos radicalmente, con enormes costos, a una dictadura fujimorista de fachada democrática, como las que han destrozado la calidad de vida y la convivencia democrática en tantos países.

26.4.16

La encrucijada y los grandes dilemas

Alfredo Stecher


Los votantes estamos - todo nuestro país está -, ante una encrucijada:
O elegimos a Fujimori, y con ello reforzamos el autoritarismo, la corrupción, el populismo clientelista sin freno, con riesgo de vuelta del indebido peso de los militares en la política, y dejamos el presidencialismo sin contrapeso, con un Congreso imposibilitado de cumplir bien su función fiscalizadora, a la vez que propiciamos el inicio de una dinastía de congresistas mediocres a la cabeza del Estado, afectando la democracia y la imagen de nuestro país.
O elegimos a PPK, y con ello apostamos a más democracia, fortalecimiento institucional, combate a la corrupción, meritocracia, mayor inclusión y transparencia, afirmación del carácter laico de nuestro Estado y una política modernizadora, respetuosa de las libertades y de los derechos humanos. Es positivo su compromiso de asegurar la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción (aunque sería más adecuado fijar plazos sustancialmente mayores que los actuales, con graduación según el carácter y la magnitud del delito).
Por tener mal desempeño como candidato (y por olvido dela larga trayectoria democrática de PPK en los gobiernos de Belaunde y de Toledo), la votación será básicamente a favor o en contra del fujimorismo. La diferencia en intención de voto es muy reducida.

Por ello los tres candidatos con mayor votación están afrontando enormes dilemas ante la segunda vuelta, igualmente las franjas de electores que dudan por quién votar.
Keiko, qué ofrecer a otras fuerzas por lo alto y por lo bajo para lograr su adhesión y aumentar la probabilidad de triunfar a pesar de la ligera mayoría nacional decididamente anti fujimorista.
PPK, luego de haber cerrado él y sus contrincantes no fujimoristas la mejor opción, la de apuntar con ellos a un gobierno de unidad nacional, qué concesiones hacer, en particular frente a las expectativas de los votantes por Acción Popular de Barnechea, por el Frente Amplio de Mendoza, también por otras fuerzas políticas, y qué actitudes tener para facilitar su adhesión y posteriormente la gobernabilidad desde el Gobierno y desde el Congreso, pero, lo principal, evitar todo lo que pueda aumentar el algo menor voto anti que el de su contrincante.
Verónika, asumir realmente que un gobierno fujimorista, con mayoría congresal, sería un desastre para el país, como ha afirmado, calibrando qué tiene que hacer para tratar de impedirlo, valorando lo que pueda presentar como concesiones, para facilitar el apoyo a PPK de parte de sus votantes más duros y de algunos que viciaron su voto o se abstuvieron, partiendo de interiorizar, como demócrata, que el grueso del país está prefiriendo una política moderada (incluida la parte de votantes suyos que antes habían optado por Acuña y por Guzmán).
Tanto PPK como el FA y sus otros posibles convergentes en la segunda vuelta tienen que convencerse y convencer a los electores de que respaldar explícita o implícitamente el plan de PPK con sus concesiones no constituyen traición sino realismo y responsabilidad por nuestro futuro como país y el mejor camino para a la vez fortalecer su propia organización y posibilidades políticas futuras.
Hay quienes, sintiéndose de izquierda, creen que es preferible que gane el fujimorismo para agudizar las contradicciones, la estrategia impuesta, por ejemplo, por Stalin a los comunistas alemanes que facilitó el triunfo de Hitler. Fujimori no es ni remotamente un Hitler, pero un gobierno suyo, con mayoría absoluta en el Congreso, sí puede hacer enorme daño al Perú, a su gobernabilidad y, en especial, a sus fuerzas más progresistas de todos los colores.

Es muy difícil derrotar a Fujimori. Podría resultar suficiente el anti fujimorismo, pero de repente no. El mejor camino hubiera sido la apuesta por un gobierno de unidad nacional, presidido por PPK, con concesiones recíprocas así como ministros y otros cargos para cuadros de calidad de o cercanos a todos los partidos involucrados, lo que, a partir de una visión de estadista de PPK, hubiera exigido un compromiso nacional de los demás. No es imposible que algo de eso suceda en caso de victoria de PPK. Estamos acostumbrados a que ocurran cosas improbables; ojalá, para variar, ahora positivas, que faciliten la gobernabilidad y avances a reformas y mejoras sustantivas.
De todos modos conviene intensificar la diferenciación entre PPK y Keiko, con más crítica al fujimorismo en algunos aspectos fundamentales, en especial al autoritarismo y a la corrupción, sin caer en agravios personales ni calumnias, evitando además denigrar a sus votantes, que son en general tan peruanos y respetables como todos los demás, dejando abierta la posibilidad de una futura cooperación en algunos temas y quizá el compartir el gobierno.

A la vez, enfatizar las propuestas, para lo cual se tiene que tratar de entender y atender motivaciones centrales de los diversos votantes por PPK y por los otros partidos y alianzas, además de algunos que votaron por Keiko y al menos de una parte de los más de dos millones que votaron en blanco o viciaron su voto y de los más de tres millones que no votaron por diferentes razones. Es importante evitar que algunas propuestas positivas parezcan ser exclusivas de Fujimori (en su plan de gobierno bien elaborado, pero con muchos puntos cuestionables). La forma puede ser el énfasis de PPK y sus voceros en los puntos que ya contiene su programa y en algunos que no tenía considerados.
Todo indica que, a partir del plan de gobierno de PPK, se puede cubrir un amplio abanico de demandas populares realmente progresistas y factibles, que garanticen un crecimiento económico sostenido y sostenible, mejoren la calidad de vida de todos y favorezcan un clima de mayor confianza de todos los actores sociales y económicos, priorizando los siguientes puntos en la campaña –el masculino incluye a las mujeres (a ser ejecutados en la medida en que resulte económicamente factible según el crecimiento que logremos):
1.     Seguridad para la población y los pequeños negocios, con reorganización, reorientación y moralización radicales de la Policía, con inteligencia y sin brutalidad, así como reforma y modernización del Poder Judicial; cambio de la política antidrogas, enfrentamiento sistemático a las mafias y a los remanentes del terrorismo; énfasis en prevención y rehabilitación, no a la pena de muerte.
2.     En educación, mejora general de la estatal, continuando, ampliando y profundizando las reformas en marcha, gratuidad e incremento sustancial de guarderías infantiles y de jardines de infancia, en todos los distritos del país; adaptación de los programas de estudio a los avances científicos y cambios tecnológicos, y ampliación sustancial de becas para estudiantes de formación técnica y superior para las entidades de mayor calidad, estatales y privadas; mayor apoyo a la investigación básica y aplicada así como al desarrollo tecnológico.
3.     En salud, establecer la gratuidad de la atención y elevación de su calidad en todos los establecimientos estatales; y ningún poblado importante ni ningún distrito sin al menos una posta multifuncional bien dotada de personal y de recursos; respeto al derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo.
4.     En alimentación, ampliación sustancial de cobertura, mayor eficiencia y mejor calidad nutricional de los programas asistenciales que cubran todos los distritos rurales y de las periferias urbanas, y bolsones de pobreza en las ciudades, con cooperación activa de los beneficiarios, así como continuación de medidas para estimular y favorecer una mejor nutrición en general, incluyendo estímulos al desarrollo rural y una mayor promoción de la agricultura familiar y de la ecológica, con seguro agrario.
5.     En agua, agua potable y alcantarillado a domicilio para todos los poblados rurales y urbanos, un millón de microreservorios para pequeños productores en toda la Sierra y proyectos de riego reservados para pequeños agricultores y sus asociaciones; defensas ribereñas y reforestación de cuencas.
6.     Combate a la discriminación de todo tipo (racial, de origen geográfico y social, de lengua, de género, sexual y por convicciones políticas y religiosas, así como por discapacidades), y a la violencia interpersonal e intrafamiliar, con estímulos, normas y su fiscalización.
7.     Simplificación de normativas con aumento de efectividad, y reducción sustancial de trámites inútiles o contraproducentes en todos los servicios del Estado así como disminución del tiempo para realizar los necesarios.
8.     Fomento de la inversión y exigencia de calidad y control de la responsabilidad tributaria, social y ambiental de las grandes empresas frente a su entorno, su personal, sus proveedores y sus consumidores, en especial las mineras y de hidrocarburos, así como las de alimentos y medicamentos.
9.     En desarrollo urbano, cooperación con las ciudades para la mejora del transporte público y de mayores facilidades de acceso para los pueblos jóvenes en las laderas de los cerros, y construcción de viviendas sociales de calidad, ampliables.
10. Fomento de deporte y cultura, y ampliación de la infraestructura necesaria (como canchas polideportivas, gimnasios, apoyo para competencias internacionales), fomento de actividades culturales y su estímulo en provincias (como centros culturales, museos, teatro, cine, fotografía, narrativa y poesía, música, artesanía, artes pictóricas y plásticas), respaldo a la arqueología y lingüística.
11. Mejora de la administración pública en todos los niveles, con transparencia y obligación de información periódica, apoyo técnico a las regiones y municipalidades para el diseño e implementación de sus inversiones, ampliación y mejora de la infraestructura de transporte y comunicaciones, freno a la deforestación.
12. Para todo ello, estabilidad económica con crecimiento sostenido, sin descontrol de la inflación, diversificación de la oferta exportable y fomento del turismo receptivo e interno, cuidado para la generación y fortalecimiento de bienes públicos, apoyo a emprendedores, aumento del empleo y seguro de desempleo, reajuste anual del salario mínimo, preservación de los intereses nacionales en los intercambios internacionales, renegociación de contratos por gas de Camisea, mayor reducción de la pobreza, política de buena vecindad.

  1. Debería asumirse, como en el plan de FP, continuar la implementación de las recomendaciones de la Comisión de la Verdad y de la Reconciliación, agregando la continuidad de esa labor, con la mayor objetividad posible, para seguir inmunizando a nuestra sociedad respecto de los flagelos vividos.


Debemos apelar a la responsabilidad y esfuerzo de todos
y a la esperanza y fe en nuestro futuro.

¡Un enérgico no al fujimorismo en la Presidencia
además de su peligrosa mayoría en el Congreso!

¡Por un Perú democrático, moderno y progresista!


13.4.16

Balance: cuatro ganadores: 3 K y todo el país

Alfredo Stecher

Es realmente curioso que hayan ganado tres candidatos con la poco frecuente letra K en sus nombres.
Keiko, por haber tenido de lejos la más alta votación y logrado mayoría –o casi- en el Congreso (no faltarán tránsfugas abiertos o velados para asegurarla), gracias a su carisma y la buena organización de su otra vez novísimo partido.
PPK, por haber pasado, aunque con angustias, a la segunda vuelta, a pesar de un pésimo diseño de su campaña y un desempeño personal muy criticable, con insultos inaceptables a la candidata de izquierda (más la ayudita del JNE sacando al impresentable Acuña y al caudillo Guzmán con leguyeladas).
Verónika, por haber levantado de la casi nada a una izquierda con planteamientos erróneos, pero la más seria dentro de ese fragmentado espectro, gracias a su carisma y serenidad (ayudada por la patanería de PPK, más la eliminación del inefable Guzmán), así como haberla llevado bajo sus propias banderas a una presencia importante en el Congreso.
Nuestro país, por haber mantenido la chance de poder derrotar al fujimorismo en segunda vuelta, a favor de una alternativa ahora claramente mejor, apoyada en el amplio antifujimorismo; y por haber sepultado las carreras de García y Flores, llevado al APRA y al PPC al borde de la insignificancia, y haber probablemente aniquilado al nacionalismo humalista (y de paso al exabrupto llamado Urresti y la carrera política de Susana Villarán), junto con dar algún vuelo a Acción Popular, el más decente de los partidos tradicionales. Las dos alternativas garantizan una cierta estabilidad durante el próximo quinquenio, pero la de Fujimori pocas mejoras reales, clientelismo al por mayor y severos riesgos para la institucionalidad (dependiendo de cuán seria o no es su promesa de cambio).
Lamentablemente también ha salido relativamente ganador, increíblemente, Acuña, por la buena votación obtenida por su seudo partido, Alianza para el Progreso, a pesar de un jefe candidato impresentable. Es necesario analizar las razones, que incluyen la construcción de una organización basada exclusivamente en el clientelismo. Y, a costa de la derrota del nada amplio Frente Amplio, el ultraizquierdista Santos, confirmando su limitada mayoría en Cajamarca, basada en la política antiminera azuzada por ambos así como por los errores pasados y algunos presentes de Yanacocha (más perlas reaccionarias como la declaración del presidente de la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo calificando a la ley de consulta como estupidez, solo obstáculo para la inversión en minería, criticada eso sí por sus pares a nivel internacional).

Es esperable que algunos candidatos jefes de partido, en particular, García, negocien con Fujimori su apoyo, a cambio de garantías personales y quizá de cargos públicos para gente suya, pero su capacidad de trasvasar sus votos al fujimorismo es reducida (aunque puede ser suficiente para que gane si no hay una amplia coalición de fuerzas anti fujimoristas). Yo prefiero las posiciones propositivas, pero, en este caso, la única posibilidad de vencer al adversario común es usar el anti, fundamental mientras no se evidencie un cambio positivo sustancial en la conducción del fujimorismo a través de Keiko, no por palabras sino por su comportamiento, ojalá desde la oposición; por lo pronto está comenzando muy mal.
Mucho depende de la decisión del Frente Amplio de sumarse, de abstenerse o de dar libertad a sus votantes (la minoría significativa que no se la tomarán por su cuenta), que puede darle la victoria al fujimorismo. En este momento histórico es fundamental una política realmente amplia, con concesiones mutuas, de todos los que se oponen de verdad al fujimorismo.
¿Tendrán Verónika y sus cercanos la madurez suficiente para no facilitar el triunfo de Keiko? Sería muy triste y dañino para nuestro futuro como país y para su futuro político si no. ¿Entenderán que Fujimori, con mayoría en el Congreso, nos puede hacer mucho daño? ¿Que, a pesar de sus muchos defectos, PPK garantiza un gobierno del mayor éxito económico posible en las actuales circunstancias, indispensable para un más significativo crecimiento de los ingresos, la continuación de la reducción de la desigualdad, y una mayor redistribución (en parte por más educación y salud públicas, ojalá de mejor calidad), sin intentos, como en caso de victoria de Fujimori, de desfigurar nuestra endeble democracia con una mayor manipulación y deterioro de las instituciones, y corrupción aún más generalizada.
Llamar a la unidad contra Fujimori es no traicionar a sus propios electores.
Aunque ahora no parece en absoluto, no niego la posibilidad de que Keiko pueda evolucionar tanto que le sea posible cumplir con su reciente solemne promesa y ser menos perjudicial, pero, mientras no lo demuestre desde la conducción de su partido y de su mayoría parlamentaria, PPK es claramente la mejor opción o el mal menor, según la perspectiva de cada quien en el amplio espectro muy crítico del fujimorismo o que lo abomina.



9.4.16

¿Qué nos espera?

 Alfredo Stecher

¿Qué es lo menos malo que nos puede pasar este domingo de elecciones tan irregulares?
Que pasen a segunda vuelta Fujimori y PPK (los demás no tienen chances). Es una alternativa con serias deficiencias (he bajado bastante mis expectativas en PPK), pero la escena política no ha generado algo mejor.
Si así termina la primera vuelta, la irrupción y ascenso de Verónika Mendoza podrían terminar siendo principalmente algo muy positivo: el refuerzo de algunas demandas económicas y sociales justas, la reaparición con mayor fuerza de la izquierda en la escena política, como oportunidad para generar una alternativa, a través de una oposición seria y la construcción de un partido democrático de masas, y para acumular experiencia; un susto para la derecha, lo suficiente para obligarla a ser menos de derecha, no tanto como para que tire el tablero, en este caso económico, porque no es tiempo de golpes militares.
¿Qué podemos esperar de PPK?
Lo mejor, una eficiente implementación de su programa de gobierno, con vacíos y algunos problemas, pero positivo y realista, cuyo contenido y aplicación podrían ser mejorados por presión intelectual, social y política, en un marco de menor corrupción, con mayor capacidad que otros para presionar a las grandes empresas a adoptar y aplicar la responsabilidad social que se les exige y que muchos pregonan; lo peor, que resulte un gobierno no mucho mejor que el de Toledo, en parte por boicot de otras fuerzas, en parte por empeoramiento de la economía mundial, uno más de la sucesión de gobiernos mediocres.
Bajo estos sin embargo mejoró mucho la situación económica del país y de una enorme mayoría de la población, en particular su calidad de vida; con aún demasiada desigualdad económica y social, pero con tendencia decreciente, debida a grandes inversiones privadas y del Estado, así como a la pujanza de nuestros emprendedores, también a profundos cambios culturales, a presión sobre las grandes empresas, y a algunas políticas positivas gracias a los diversos movimientos sociales, además de mayor sensibilidad respecto de la corrupción.
¿Por qué sería potencialmente nefasta una eventual victoria de Verónika en la segunda vuelta, a pesar de sus cualidades personales?
Porque no tiene ni la experiencia, ni los cuadros necesarios, ni el suficiente respaldo político y social, y enfrentaría boicot activo o pasivo desde partes del propio Estado, pero, principalmente, porque su plan de gobierno y lo que el Frente Amplio ha proyectado de este a la opinión pública y a las fuerzas económicas, es una política ilusa y sectaria, generadora de grandes problemas y de una enorme inestabilidad política y económica.
¿Alguien cree que la mitad de la intención de voto por su candidatura, procedente de quienes primero apostaron por Acuña y luego por Guzmán, es un voto de izquierda?
Se trata de orientaciones en parte centristas, en parte para dar la contra al establishment, apostando por alguien novedoso (también PPK, porque pocos lo recuerdan vivamente), pero que dejarían de apoyar al gobierno apenas sus primeras medidas les recuerden el primer gobierno de García. Cuando el Frente Amplio aparecía entre Otros, la gran mayoría de intención de votos no fujimorista iba dirigida a candidatos centristas, como Guzmán, y populistas, como Acuña, obviamente sin noción programática.
¿Tendría que suceder lo más negativo?
Sí, por las inconsistencias, falta de priorizaciones, economicismo, y de gran parte del plan de gobierno, y el carácter ultra de diversos aspectos, unido a su cortoplacismo, a pesar de la participación de personas con calidad profesional, pero en parte con poco realismo, más bien académica y de poca destreza política, con énfasis en lo cuantitativo, en que se nota también la presión negativa de Tierra y Dignidad. Se nota la falta de experiencia en gestión, escasa en nuestro país, más grave en la izquierda, por exclusión y autoexclusión.
La parte macroeconómica, aunque con algunos problemas importantes, es de lo más coherente (hay partes que podría asumir PPK), pero, en conjunto, con un defecto gravísimo: En la ciencia económica existen las palabras mágicas “ceteris paribus”, es decir, si todo lo demás no cambia, lo que permite construir lindos modelos, como los que fundamentaron la nefasta economía neoliberal (felizmente nunca del todo aplicada en nuestro país). En esos modelos todo cuadra, excepto que, en contra de su supuesto iluso, todo cambia siempre, aún más cuando una fuerza política no realista, como el APRA del primer gobierno de García, logra ganar las elecciones, o, bajo otro signo, que triunfe el FA. A partir de ese momento gran parte de los supuestos del modelo económico se derrumba. Algo de consecuencias que pueden ser terribles. Felizmente la ciencia económica ha avanzado mucho, recuperando su carácter inicial de ciencia social, como lo evidencian muchos premios Nobel de las últimas décadas.
¿Eso implica renegar de objetivos justos y correctos, progresivamente alcanzables?
De ningún modo, la pedagogía política debe incluir todo, con empatía y cuidado, la práctica debe centrarse en lo que permiten las fuerzas. Hay que evitar dogmatismo y extremismo, partir con realismo de las capacidades existentes y de lo ya avanzado, corrigiendo paulatinamente lo negativo, jerarquizando, priorizando algunos temas más importantes y urgentes, evitando los mayores riesgos, con tolerancia, propiciando el diálogo y la concertación con quienes están dispuestos, con decisión a la vez que cautela, con flexibilidad en lo por ahora secundario, para lograr alianzas amplias y sólidas, ser cautelosos, asumir algunos conflictos en lo prioritario pero evitar o minimizar los demás, y evitar polarización aislante, avanzar paso a paso, generando y aprovechando condiciones propicias, estar atentos al ánimo popular, tratando de encauzarlo positivamente.
¡Cuán difícil es lograr lo mejor para las grandes mayorías y mayor peso en la escena internacional!
¡Cuán fácil es traer abajo lo avanzado o incluso pasar a ser un Estado fallido!
¡La izquierda haría bien en basarse en el Acuerdo Nacional!
¡Avancemos!

alfredostecher.blogspot.com