8.3.16

Homenaje a la mujer y sus luchas

Alfredo Stecher 

Felicito al destacado periodista Luis Davelouis, a quien no conozco personalmente, por expresar en Perú21 su solidaridad con las mujeres, a favor de un trato igualitario, enfatizando (y precisando que, en promedio), los mucho mayores riesgos a los que se ven expuestas y la desigualdad de remuneraciones por igual trabajo, lo que lo motiva a afirmar que habría que estar loco para escoger ser mujer, además de entender que muchas mujeres preferirían no serlo. Hace bien en recordar las otras discriminaciones perniciosas, por color de piel, credo, idioma, nacionalidad, estado civil o si le gustan los hombres u otras mujeres (agrego, entre otras).
Me permito hacer algunas anotaciones amistosas, porque lo siento representativo de muchos hombres en camino a la igualdad de género, para contribuir a que la fecha también sea de mayor reflexión sobre el tema:
Las mujeres suelen ganar menos no solo aunque hagan lo mismo, sino incluso haciéndolo con frecuencia mejor. Llegar al mismo cargo o nivel que los hombres, normalmente les ha costado mayor dedicación, muchas veces con un punto de partida de mayor inteligencia, y por lo tanto las ha calificado más, aparte de que, para algunas, en realidad para muchas funciones, suelen tener además algunas características pertinentes, como una mayor sensibilidad, empatía y minuciosidad, más que nosotros.
Efectivamente, por lo que señala, a muchas les da ganas de no haber nacido o no ser mujer. Pero olvida el otro lado, que toda realidad tiene, que es lo que ellas pueden y nosotros no, ser madres, una experiencia envidiable.
Por supuesto que no todas las mujeres son iguales, tampoco todos los hombres, y hay aspectos en que mujeres y hombres no podemos ser iguales. Se trata de igualdad de crianza básica, formación, trato y oportunidades, dentro de un marco legal y reglamentario favorable, en lo que sí podemos ser iguales. Aunque es fundamental y un gran avance en la medida en que esto se logra, no basta con medir con la misma vara. Tenemos que luchar, conjuntamente, hombres y mujeres, feministas o no, para que las mujeres lleguen a ser medidas a partir de condiciones iniciales y de procesos de desarrollo personal comparables a las de los hombres. Es decir, no solo igualdad de medición sino también de oportunidades para lograr lo mismo (o más), y acción para favorecer su empoderamiento que les facilite resistir el machismo.
Davelouis cita a Carolina Trivelli, a la que valoro mucho, como persona y como profesional, una de las que nos han igualado o superado a muchos en campos similares, pero discrepo de su afirmación de que no hay nada que celebrar (sin embargo comparto la intención implícita). Sí tenemos mucho que celebrar, y debemos hacerlo, porque, a pesar de lo muchísimo que falta, por lo que tenemos que seguir luchando, tanto mujeres como hombres, hemos avanzado enormemente (aunque demasiado poco), gracias a las luchas feministas y los esfuerzos de todas las mujeres, de modo que la celebración es también un homenaje a estas luchadoras sociales, intelectuales y políticas. Concuerdo con Carolina en aspirar a que no necesitemos un día especial.
Aportemos todos los días, con nuestro ejemplo y esfuerzos específicos, a que esto llegue a ser realidad, ojalá de manera más significativa, ya dentro de solo un par de generaciones en nuestro medio, comenzando por la educación doméstica e institucional y la actitud de cada quien con su entorno.

¡Frenemos y superemos nuestro machismo,
juntos, mujeres y hombres!

Escribo esto gracias a una comunicación interna de la ONG Centro Ideas, institución de promoción del desarrollo a la que pertenezco, fundada en1978 por tres mujeres y tres hombres, que desde sus inicios ha procurado la igualdad de derechos de las mujeres en su seno y en sus proyectos. Nuestro presidente, Manuel Aguirre, nos recuerda las resistencias y los esfuerzos de muchos hombres, también entre nosotros (y, agrego, también de mujeres) por aceptar el enfoque de género e interiorizarlo en nuestras vidas personales y laborales, así como en nuestras actividades de incidencia política. Y nuestro gerente general, Fernando Alvarado, contribuye con el mencionado artículo de Davelouis. Aclaro que en anteriores directivas ambos cargos fueron ejercidos alternada o simultáneamente por mujeres (ahora con responsabilidades fuera de la institución), que nuestros programas de promoción siguen a cargo de mujeres que prefieren permanecer en sus regiones, y hemos tenido períodos con mayoría femenina en los cargos directivos.


2.3.16

OPCIONES

Alfredo Stecher

Lo positivo en nuestro proceso electoral es que, a diferencia de lo que está pasando en partes de Europa y en Estados Unidos, y a semejanza de otros países latinoamericanos, las mayorías están optando por lo que son o parecen ser posiciones moderadas, centristas. También hay, excepto en el caso de Keiko y PPK, el anhelo por lo nuevo, que no es ninguna garantía de calidad, coincidiendo en eso con la tendencia mundial al hartazgo con el establishment político.

Y es evidente que las campañas contra la corrupción y contra otras facetas delictivas están haciendo mella entre votantes y candidatos, lo que explica el esfuerzo de varios por dotarse de una candidatura a la vicepresidencia no o menos afectadas por denuncias.

Con todo el respeto y simpatía que tengo por Verónika y muchas de las personas que la acompañan, considero que tendrían un efecto parecido a lo que muchos temíamos del Humala original, algo como el primer García, que también se sentía revolucionario.

Lo malo es que esas posiciones centristas son de mala o dudosa calidad y que una de ellas carga además con el lastre fujimorista.

Acuña es impresentable e imprevisible; Guzmán es una incógnita, supongo que también para él mismo; Barnechea de nuevo no tiene nada y, siendo serio, siempre ha sido ni chicha ni limonada y no creo que pueda ganar, con el lastre acciopopulista encima (del que exceptúo a Paniagua y a Acurio). PPK es de medianía y dista de ser el líder que yo preferiría, pero, a pesar de un tufillo populista, al menos no nos traería sobresaltos y podrían madurar, en su movimiento y fuera de él, en el mundo privado de toda escala y en el estatal a todo nivel, fuerzas alternativas mejores y mejor preparadas, quizá entre ellas, y quizá bajo su liderazgo, parte de las de Verónika.

Mucha gente teme que PPK sea plutocrático, por sus antecedentes empresariales y sus millones, pero justamente eso le da independencia respecto de la burocracia del Estado y de la gran empresa, así como un know how de cómo tratar a esta de manera respetuosa y a la vez firme. Y vale lo que he dicho de él en mi comunicación de apoyo (a pesar de no conocerlo personalmente).

En el caso de Guzmán, aparte de su nula experiencia política, del desprecio por las formas (algo, en política, no solo en elecciones, muy importante) y de la variabilidad de sus opiniones en aspectos importantes, a juzgar por algunas noticias no parece ser inmune al nepotismo y su hermana parece ser una joya de desprecio por las formas democráticas al interior de su sacha partido adoptado (según sus bases en Moquegua), y me gustaría conocer sus fuentes de financiamiento.

Otro aspecto bueno, común a otras democracias y a muchísimas entidades de todo tipo, es que hay gente positiva en todas las listas (como lo evidencia la lista de candidatos positivos de Caretas. El gran reto es que logremos tener un partido que aglutine a muchos de ellos y que en él predominen, lo que exige el tipo de liderazgo amplio que nuestro país (y el mundo) necesita. Si no lo impide el infeliz voto preferencial, un típico caso de algo bien intencionado que conduce a su contrario, es de esperar un Congreso más positivo, más bien, menos negativo, lo que no es mucho pedir pero sí difícil de conseguir.

De todos modos veo el vaso medio lleno en vez de medio vacío. Claro que es un vaso chico.

18.2.16

¿Cómo me gustaría que fuera nuestro presidente?

¿Cómo me gustaría que fuera nuestro presidente?

Alfredo Stecher


Mi ideal,  en cuanto a lo personal, que sea (en orden alfabético)

ü  capaz de convencer con argumentos
ü  confiable, digno de confianza
ü  consistente
ü  honesto
ü  inmune ante la corrupción
ü  inteligente
ü  respetuoso
ü  sincero.

Y que
·       evidencie vocación de servicio público y no de servirse del cargo
·       posea una visión de conjunto, amplia y de futuro
·       entienda problemas centrales de nuestro país
·       tenga posiciones correctas en muchos temas fundamentales
·       esté comprometido con el crecimiento económico y la estabilidad política
·       apoye la lucha contra todo tipo de discriminación
·       que esté a favor de igualdad de género y derechos reproductivos de la mujer
·       respete los movimientos sociales y trate de atender sus reivindicaciones
·       presente un programa razonable para el período
·       haga promesas razonables y cumplibles, con voluntad de cumplirlas
·       evite el clientelismo y el populismo
·       tenga carácter, con flexibilidad, sin abdicar de principios
·       sea capaz de delegar, sin perder el control
·       sepa consultar y escuchar, también consejos y críticas
·       cuente con una trayectoria política básicamente positiva
·       haya tenido experiencia positiva de gestión
·       evidencie haber sabido escoger buenos equipos de campaña
·       esté dispuesto a reconocer errores pasados y presentes, y a enmendarlos
·       esté por encima de rivalidades y rencillas menudas, y sepa resolverlas
·       sea capaz de apelar a una amplia base ideológica y de aglutinar a las mejores personas independientemente de su afiliación política
·       garantice no verse involucrado en escándalos por culpa propia
·       tenga un mínimo de carisma.

Todas estas cualidades, no muy frecuentes en nuestra escena política y Estado (tampoco abundan en el mundo privado), debemos irlas cultivando lo más posible en nosotros mismos, en nuestros políticos y en las nuevas generaciones.

Espero que un gobierno suyo tenga probabilidades altas de mejorar nuestra política y nuestro Estado, o al menos de evitar un deterioro aún mayor, mientras vamos generando fuerzas de recambio progresistas realistas en la sociedad y en el Estado.

Ningún candidato reúne todas estas características, pero el que menos se aleja de ese conjunto ideal es Pedro Pablo Kuczynski, PPK, con el símbolo del cuy como elemento integrador.

Destaco en él su trayectoria pública y opiniones positivas de personas cercanas a él, su amplitud de criterio, su sensatez y sentido común, su identificación con el ala más liberal, moderna y con conciencia social del sistema, su capacidad de crear puentes entre empresariado y sectores populares, además de humor y buen humor (rasgos nada desdeñables en política), su convicción, firmeza y disposición a recapacitar, su cultura general y gusto por la música, su disposición a alianzas amplias, su compromiso con gobernar de otra manera, la mayor probabilidad de que los ministros sean personas adecuadas y que la indispensable tecnocracia sea enriquecida con la gente más capaz, seria y lúcida posible, con visión política.

Gane o pierda, en primera o segunda vuelta, él, su partido y sus equipos podrán seguir influyendo poderosamente en la escena política y hasta en la acción del ganador, si es otro. Necesitamos una alternativa capaz a Fujimori y el fujimorismo.


¡Démonos esa oportunidad!

11.12.15

Optimismo frente a la obesidad



Optimismo frente a la obesidad

Alfredo Stecher

11.12.2015



Una intensa dedicación a escribir una amplia mini enciclopedia sobre Alimentación y Salud, a partir de mis artículos sobre el tema en este blog, me ha hecho limitar mi presencia en él. Espero verla publicada en los próximos meses como libro. Inserto hoy una variante de cosas ya dichas, para mantener vivo el tema entre mis lectores y ojalá, contribuir a que prosperen las iniciativas favorables a una alimentación más sana y se cumplan las medidas positivas ya acordadas.

En el Perú la obesidad ha aumentado aceleradamente recién en los últimos lustros. Hay escasez de datos verificados, uno de los incumplimientos de nuestro Estado con relación a la producción y difusión de estadísticas, pero la gravedad del problema salta a la vista, especialmente entre la infancia.

La obesidad y el sobrepeso, como su antesala, se deben a la mala alimentación, tanto por riqueza como por pobreza, y al enorme aumento del sedentarismo. En los años sesenta prácticamente no había obesos en nuestro país. Luego, durante décadas, los desatinos políticos y económicos, tan terribles en otros aspectos, nos protegieron de su incremento: en los años setenta la política económica de la dictadura militar llevaba a que la comida industrial fuera casi un lujo (como me recuerdan mis hijos); en los ochenta, la agudísima crisis económica tuvo consecuencias similares. Recién a lo largo de los noventa los alimentos industriales alcanzaron una mayor presencia, que hizo eclosión desde inicios del nuevo milenio. Y, en paralelo, la profusión de dispositivos electrónicos ha agravado enormemente el sedentarismo, el otro gran enemigo de una vida saludable, cuando el exceso de su uso reduce el tiempo dedicado a movernos, acompañado del enorme aumento de la proporción de empleados de escritorio.

La disponibilidad de harinas refinadas, aceite refinado y azúcar a precios muy bajos, durante un tiempo por subsidios, había llevado ya a un empobrecimiento de la dieta popular, empeorado por el bajo precio y el prestigio social de las bebidas artificiales y azucaradas, el precio decreciente de la comida chatarra rápida, el exceso de sal, así como por el menor precio y la gran facilidad de preparación de las bebidas y comidas de sobre, además agravado por malos programas alimentarios.

Pero felizmente algunas características de nuestro país y de nuestra sociedad (junto con los cambios culturales a nivel mundial que nos permean y en que participamos) constituyen puntos de apoyo importantes en la lucha contra esta epidemia, lo que permite tener un moderado optimismo al respecto.

Porque es más fácil extender costumbres todavía existentes que crearlas desde cero, partir de lo positivo del pasado, en este caso todavía presente, para alcanzar un futuro mejor.

Destaco:

·       La diversidad ecológica y productiva del Perú facilita una alimentación diversa.

·       Nuestras condiciones climáticas permiten tener alimentos frescos todo el año, y algunos prácticamente sin interrupción.

·       Muchos le asignamos todavía mayor importancia al sabor que a la apariencia.

·       La costumbre popular de complementar muchos platos con al menos un pedazo de choclo, de camote o de papa, más limón criollo (sutil) y ají, y el uso intenso de cebolla y ajo.

·       El consumo amplio de papaya, piña y otras frutas con muchas vitaminas, minerales, oligoelementos y fibra, casi siempre disponibles a precios relativamente bajos.

·       Nuestra gran riqueza ictiológica, de un mar menos contaminado que otros, en especial anchoveta, pejerrey, jurel, bonito y mariscos.

·       El disfrute de cebiches.

·       La enorme variedad de papas (además, de diferentes terruños), y la amplia disponibilidad de camote, alimentos excelentes, más yuca.

·       Productos avícolas, gracias a Julio Favre y los Ikeda, algo menos industriales y bastante más baratos que lo habitual en la industria.

·       Las aceitunas, especialmente las negras, maduras, y el aceite de oliva –virgen y extra virgen, relativamente asequibles.

·       La disponibilidad de quinua, otros cereales andinos, y de maca, que teníamos a precios bajos y volveremos a tener gracias al creciente aumento de superficie cultivada y la competencia.

·       Uso de maíz y otros cereales enteros, también trigo para personas sin intolerancia digestiva.

·       El gusto por la sopa.

·       La preferencia, lamentablemente declinante, por la mazamorra y chicha moradas naturales.

·       El peso aún de salsas naturales versus mostaza y tomate industriales.

·       La costumbre de comer cantidades moderadas de carnes, como complemento, no como centro del plato.

·       Precios relativamente altos de productos industriales (no en el caso de harinas, pan, galletas, aceites y azúcar).

·       La costumbre de cocinar en casa, en declive, pero todavía muy presente.

·       Servicio doméstico barato (que ojalá deje progresivamente de serlo).

·       Proliferación de restaurantes con servicio de comida no rápida, pero también rápida, ubicuo, a todo precio, con frecuencia de calidad aceptable.

·       El prestigio de cocinar, aumentado por nuestra revolución gastronómica.

·       Cocina de chifa.

·       Ínfima, pero creciente oferta de productos orgánicos, más saludables.

·       Mejora de calidad nutricional de algunos productos industriales.



La receta culinaria para una vida más saludable es

comida de mayor variedad, más natural, más fresca,

menos procesada, bien combinada.



Y comer con moderación, con gusto, evitando estrés.




8.9.15

Arrepentimiento jubiloso



Arrepentimiento jubiloso

Alfredo Stecher
2015, setiembre
Francisco ha aprovechado la cercanía de un nuevo jubileo católico, de indulgencia plena, que convocó el año pasado, para un gesto importante: autorizar durante ese año (8 de diciembre 2015 a 20 de noviembre 2016) a todos los sacerdotes de todo el mundo a otorgar la absolución del pecado de aborto a todas las mujeres que lo hayan cometido y se arrepientan profundamente de ello. Jubileo viene de la palabra latina que designa alegría de los pastores (de ganado).
Esto se puede interpretar, y lo es, como otro esfuerzo para lograr hacer retornar al redil a tantas almas descarriadas que la rigidez de su Iglesia tiene apartadas. Pero también, y espero que lo sea, como un paso más en el titánico empeño de profundizar el aggiornamiento del dinosaurio vaticano, ampliando los canales de manifestación de la infinita misericordia de Dios. Ya Pablo hizo el primer aggiornamiento al ampliar la misericordia de Jehová, antes reservada solo a los judíos, a todos los creyentes en el Nazareno, independientemente de su filiación nacional (pero al mismo tiempo olvidó el tratamiento igualitario de Jesús hacia las mujeres, entre otros puntos).
Los judíos de varios siglos antes de nuestra Era celebraban después de cada siete por siete años, o sea, 49, un año sabático ordenado por Jehová a Moisés, en el que no cultivaban la tierra, liberaban a sus esclavos, perdonaban las deudas y devolvían a sus dueños anteriores todos los bienes inmuebles que les habían comprado. Luego se les olvidó por completo y las iglesias no lo han retomado, seguramente para no trastornar el orden económico, con lo que concuerdo.
La Iglesia romana recién se acordó de los jubileos a finales del siglo XIII y un Papa, Bonifacio VIII, visionario y quizá modernizante, seguramente interesado en promover el turismo a Roma y la venta de objetos religiosos (sus contrincantes malpensados dijeron que una parte para su bolsillo), convocó al primer jubileo católico, en ocasión del año 1300, con la indicación de que sea celebrado cada 25 años, o excepcionalmente en otras fechas, como este Jubileo de la Misericordia (encomendada a una de las personificaciones de María). Y hay seis ciudades, es decir, sus obispos, que pueden convocarlo ad perpetuum cada 7 años para su jurisdicción (Roma, Jerusalén, Santiago de Compostela y otras tres de España), otras, con autorización especial. Felizmente una minoría significativa de los católicos ha tenido siempre los recursos necesarios para hacer los viajes correspondientes –claro que los/las demás, la inmensa mayoría, no.
Es fácil imaginar qué mujeres, que gustaban del turismo religioso y no morían inoportunamente, accedían anteriormente a la indulgencia por aborto, seguramente las más favorablemente relacionadas con el Poder político o económico, ya que era prerrogativa exclusiva de obispos y del Papa (o sacerdotes cercanos a quienes la habían delegado). O sea que Francisco la está democratizando.
Aunque democratizadora, lo que es un síntoma positivo, la decisión tiene un lado oscuro: la probablemente inmensa mayoría de las muchísimas mujeres que se han sometido a un aborto (solas, por alguna amiga, por curanderas, en consultorios particulares o en clínicas, según su status social y bolsillo, o en hospitales -en los países más modernos que permiten el aborto), lo han hecho como un alivio a una situación personal muy complicada o incluso desesperante, pero también con pesar y dolor espiritual (además de complicaciones por condiciones inadecuadas o mala suerte). Tiene razón Francisco de considerarlo un drama existencial y moral, y que muchas mujeres llevan en su corazón una cicatriz por esa elección sufrida y dolorosa. Pero entonces ¿por qué se opuso férreamente al aborto en Argentina, rigidizando, en alianza con la Kirchner, la legislación antiabortista? Ojalá el Espíritu Santo que se supone orienta al Papa en asuntos de fe lo ilumine más.
¿Tendrán algunos sacerdotes y obispos, por ejemplo, el bienamado cardenal Cipriani, la empatía necesaria para comprender el grado de arrepentimiento requerido?
Para todas las mujeres significa la oportunidad de redimir su culpa religiosa revivir el dolor, para algunas, quizá muchas, puede terminar siendo un alivio. Pero muchas no tomarán el camino de la confesión. ¿Seguirán excomulgadas? ¿Por qué la misericordia de Dios no se manifiesta en la comprensión divina, ex ante, como la interpretan algunas iglesias evangélicas (no fundamentalistas), la ortodoxa, parte del judaísmo y gran parte del islam, que dejan el aborto, hasta cierto plazo, a la conciencia de la mujer? ¿O por qué no se expresa la misericordia al menos en el momento oportuno, ex post, como lo hacen muchos sacerdotes católicos cercanos al pueblo, con o sin autorización episcopal expresa?
¿Sabrán en el cielo que el 90% de las violaciones de niñas, muchas incluso de menos de 12 años, han sido producidas por su padre, otros parientes o cercanos a la familia, y que, además del trauma terrible, las criaturas muchas veces nacen con deformaciones o retardos debidos a la consanguinidad? Por eso en la mayor parte del mundo “civilizado” el aborto por violación es permitido, incluso fuera de los plazos para otros abortos.
¡Qué dilema para Dios cuando mujeres llegan a tocar a la puerta del cielo, excomulgadas por no haber tenido la oportunidad de acogerse a un jubileo!
Me pregunto qué pasa, aquí y allá, con sus acompañantes (personal de salud, personas que le dieron apoyo sicológico o físico, y los fabricantes y distribuidores de píldoras abortivas), ya que también son excomulgados automáticamente en el mismo momento en que el aborto es consumado exitosamente (claro que solo si son católicos).
Anoto que la Iglesia se ha dejado un campo de decisión discrecional al excluir de la sanción a aquellas personas que no han cumplido los 16 años, las que no conocen esta Ley –se entiende, eclesiástica- o están en error sobre su alcance, las mujeres que fueron forzadas a esta decisión, las que tuvieron un accidente imprevisto ¿?, las que actuaron por miedo ¡! o no estaban en su sano juicio (excepto culpabilidad causada por el alcoholismo). Recordemos que también muchos matrimonios indisolubles fueron disueltos por el Vaticano, como el del presidente peruano Manuel Prado.
Aunque parezca increíble, la Iglesia católica es con esto incluso algo más avanzada y tolerante, menos retrógada, que los legisladores católicos en nuestros países. Conviene que lean el Canon, que además habla de la obligatoriedad de confesarse –con la discreción correspondiente- y no obliga a informar a autoridades para que inicien una acción judicial, punitiva (que debería enfocarse en los violadores).
¿No deberían la Iglesia y esos legisladores arrepentirse de tanta falta de empatía y misericordia?

7.8.15

Califato y Sendero Luminoso

El Califato y Sendero Luminoso

Agosto 2015


Estoy convencido de que el califato en Siria e Irak (Estado islámico de Irak y del Levante, o Daesha) y en otras zonas será derrotado, pero nos puede tomar muchos años, quizá tantos como la derrota de Sendero Luminoso, con pérdida no solo de muchas vidas, sino con muchísimo sufrimiento y el descalabro social, económico y político creciente de muchos países de mayoría musulmana, no solo árabes, en África y Asia. Y ya está llevando a un reordenamiento de las alianzas políticas en los países en disputa y su vecindad, junto con mayor poder para las fuerzas militaristas y militares. En el Cercano Oriente lo más significativo es el por ahora tenue alineamiento entre Estados Unidos e Irán, así como su cooperación militar con Turquía.
Me he generado un marco para las noticias que nos llegan todos los días y preguntado por las diferencias y las coincidencias con nuestra terrible experiencia.

El Estado islámico –EI-se ampara (en la rama más reaccionaria y más beligerantemente yihadista) de una religión monoteísta excluyente, de alcance mundial, que promete la salvación en el más allá como premio al sacrificio terrenal, como lo ofrecía y exigía el cristianismo en su primer milenio de expansión universal, y el judaísmo respecto de sus vecinos y su propio pueblo, con similares resultados en términos de sufrimiento infligido. En el caso del cristianismo, felizmente la evolución de las sociedades y un centro relativamente moderado de su rama principal, con sede en Roma, le quitó el filo beligerante de antaño. Y de las otras ramas, las ortodoxas estaban más interesadas en usufructuar los beneficios de su participación en el Poder, y las protestantes, aparte de más fragmentadas, en servir de contrapeso a la católica, de consolidarse en alianza con el Poder frente a las tendencias liberalizadoras en las sociedades modernas, teniendo tanto la católica como las protestantes ramas a su vez progresistas. Es bueno recordar que en la historia de la humanidad, durante el Medioevo cristiano, en gran medida fundamentalista y oscurantista (también con notables excepciones), han sido reinos musulmanes en el Cercano Oriente, África del Norte y España los que han sido tolerantes con otras religiones y han conservado y desarrollado de manera significativa el legado científico y filosófico greco-helénico-romano, enriquecido por el persa, cuya expresión más notable fue la inmensa biblioteca de Alejandría, en Egipto.
El Estado islámico tiene mucho en común con Al Qaeda, del que se escindieron sus dirigentes, centralmente, su orientación salafista – wahabí (que es también la de la gran mayoría de los mahometanos en el mundo, en particular de la teocracia de Arabia Saudita y de la inmensa mayoría de la población del Estado laico de Turquía, dividida a su vez en varias ramas) y su antagonismo con el islam chiita (mayoritario y religión oficial en Irán, siendo minorías fuertes en varios países). También tienen en común su antagonismo con Occidente; pero para Al Qaeda este es lo central de su estrategia, con la idea de minar su moral, su cohesión interna y su economía, aspirando a que los estados occidentales se descompongan, mientras que para el Estado islámico su objetivo principal inmediato es el exterminio de los chiies, físico o por conversión obligada, con acciones terroristas ocasionales en Occidente para aumentar su atractivo para captar adherentes que refuercen su capacidad bélica y de gobierno. Es un hecho que, al menos hasta ahora, una amplia mayoría de sus víctimas son musulmanes chiies u otros que no se le someten.

Superan a Al Qaeda en tener efectivamente al menos un Estado (y fragmentos de otros), algo tangible, aunque con fronteras flexibles, con extenso y amplio control territorial, arrancado a países desgarrados por guerras y guerras civiles, en las que ejerce funciones estatales. Esto le facilita atraer a miles de personas de diferentes partes del mundo para engrosar sus filas en reemplazo de los caídos a través de fronteras porosas (hasta hace poco principalmente la de Turquía). Lo favorece también el moverse, al menos por ahora, principalmente en un medio social étnica y culturalmente bastante homogéneo, con una lengua común, el árabe, aunque disponiendo de intérpretes para muchas otras.
Otro elemento que le da superioridad es un mejor conocimiento del enemigo militar, gracias a los altos oficiales del Ejército y de la Inteligencia de Sadam Husein, desbandados a raíz de la ocupación norteamericana, pero que anteriormente habían sido adiestrados por norteamericanos para reforzar su capacidad de enfrentamiento con Irán (en guerra iniciada por Irak). El entrenamiento recibido por los muyahidines (punto de partida de Al Qaeda) por los norteamericanos contra la invasión soviética en Afganistán había sido de menor nivel, más bien operativo. Además el gobierno chií instaurado por los norteamericanos en Bagdad se ha enajenado a la mayoría suní y tiene fuerzas armadas que destacan por su ineptitud, desmoralización y corrupción, además de haber bandas armadas chiies fuera de su control, y las eficaces fuerzas armadas sirias se enfrentan a múltiples levantamientos en todo su territorio, parcialmente atajados, pero no aplastados, lo que ha facilitado el control de gran parte del país por el EI.
El ejército yihadista, si bien se encuentra con fuerzas de tecnologías muy superiores, en particular aviones y drones, las enfrentan con una combinación de ataques frontales, de tácticas de engaño, de infiltración masiva, con actos terroristas solo como un elemento complementario.
El EI dispone de muchísimos recursos, a nivel de entre uno y dos millones de dólares diarios, por el control de muchos pozos petroleros y la exportación de sus productos, por los impuestos y aranceles de importación que recauda, por las extorsiones que realiza con amenazas y toma de rehenes, por petróleo y electricidad al parecer incluso para Damasco, capital de Siria, y por aportes desde sus simpatizantes en Occidente (y al parecer siguen recibiendo dinero desde políticos y millonarios de Estados árabes). Se dice que, a pesar de que el consumo de drogas es drásticamente reprimido, cultiva cannabis para exportación. Y se afirma que tiene un control riguroso de sus recursos, con drásticos castigos por aprovechamiento personal o negligencia.
Los relatos de refugiados y la sofisticada publicidad del EI muestran terribles ajusticiamientos de sus enemigos y crueles sanciones a infractores de su legislación represiva, aplicando estrictamente la sharia, pero a la vez, frente al caos previo, garantizan tanto un orden básico como el suministro de agua y electricidad a la gran mayoría de la población que oprimen, facilitan el comercio y la producción, mantienen en sus puestos a gran parte de los funcionarios (que muchas veces todavía son pagados por el Estado subvertido), y tienen políticas flexibles frente a demandas específicas de ciudades, pueblos y segmentos poblacionales mientras no contradigan sus normas religiosas. Esto vale también para los miles de voluntarios provenientes de países de Europa, del Norte de África y de otras partes, no todos de origen árabe, incluso para mujeres, asignando a cada una el tipo de rol y de actividad en que prefiere desempeñarse, como pareja de héroe, como enfermera o médica en hospitales y centros de salud femeninos, como parte de una brigada militar femenina, entre otros.

Todas estas características no las tuvo y, en gran parte, no las podía tener Sendero Luminoso, por su ideología en realidad nacionalista reaccionaria, no arraigada en amplios sectores de la población. Pero si su salvajismo no hubiese sido tan generalizado, si no hubieran primado el terrorismo y un primitivismo técnico, si hubiera respetado las dinámicas económicas, y, principalmente, si hubiera tenido una política de gobierno flexible y de cierta eficiencia en las áreas temporalmente bajo su control, el enfrentamiento hubiese sido mucho más difícil, de mucho más largo aliento y aún mayores costos sociales y económicos.
Y también hubiese sido menos costosa, en recursos materiales y vidas humanas, frente al Sendero brutal que vivimos, una acción más inteligente y selectiva de parte de las fuerzas estatales (como la de los ingleses en Malasia en la década del 50), sin las acciones represivas también sistemáticamente brutales que no fueron solo excesos inevitables en una lucha. Fue finalmente lo poco de inteligencia policial que sí tuvimos lo que permitió descabezar un Sendero ya muy debilitado por haberse enajenado las simpatías de las masas campesinas indígenas, de las capas medias rurales y de casi toda la población urbana.
Era y es importante distinguir entre senderistas, por un lado, y marxistas-leninistas y maoístas en general, por el otro, con posiciones erróneas pero respetables que han terminado contribuyendo mucho a la conquista de derechos sociales en nuestras sociedades y al retorno a la democracia, incorporándose a esta, y que actualmente son dominantes en algunos países con los que comerciamos y negociamos. También lo es reconocer que la inmensa mayoría de los musulmanes del mundo y de su clero (salafista) o expertos en religión (chiies) interpretan su religión como pacífica y tolerante (claro que con subyugación o severa restricción de las libertades de las mujeres y otros rasgos reaccionarios).

No para justificar al yihadismo, sino para situarlo en el contexto de menor desarrollo cultural y de los otros monoteísmos, es bueno recordar que el Dios del Antiguo Testamento, Jehová de los ejércitos, ordena innumerables veces el exterminio de poblaciones judías enteras por no rendirle pleitesía y a otros pueblos para abrirle campo al suyo. Conviene recordar que la Iglesia cristiana, luego Católica, desde su ascenso al Poder, hasta el Renacimiento, ha intentado y en gran medida logrado exterminar a los cristianos disidentes –maniqueos, cátaros o albigenses, valdenses, husitas, hugonotes- lo que llevó luego a la Guerra europea de los 30 años, en el siglo XVII, principalmente en territorio alemán. Es justo decir que tanto (reyes y príncipes) católicos como luteranos lucharon para subyugar a los anabaptistas (guerras campesinas en Alemania).
Nos apena y es condenable que sean destruidos monumentos de incalculable valor histórico en territorio ocupado por el EI (además de los que son víctimas de combates), pero también eso tiene antecedentes en la Biblia, en la historia cristiana y en América, donde los conquistadores construyeron sus templos sobre los cimientos de los aztecas y andinos, y luego la Iglesia Católica llevó a cabo una sistemática extirpación de idolatrías.

Ha sido el capitalismo, junto con el mayor desarrollo de las ciencias y de la cultura, lo que ha creado las condiciones para una lenta pero sostenida superación del sectarismo religioso en Occidente. Es la globalización capitalista lo que más está erosionando el Poder del islamismo retrógrado (así como de otras autocracias).

Debo algunas ideas respecto del EI a un artículo en el diario El País, de España, de la economista Loretta Napoleoni.